Julio 2021

Diario de una artista

Mundo:

El verano ha llegado ya, las restricciones se suavizan y parece que el espíritu colectivo se va aligerando un poco. Aunque se aprecia cierta prisa por relajar las medidas de protección, parece que la pandemia aprieta un poco menos el ser, o, al menos, se ve la luz al final del túnel. Veremos qué es lo que sucede.

Emociones:

Yo diría que ahora toca atender las consecuencias del Covid, pero noto un poco más de alegría. Los días lluviosos se intercalan con los días soleados, y la llegada del verano nos permite relajarnos un poco. Amanece temprano y anochece muy tarde. Luz, mucha luz.

Pinturas:

Tengo la cabeza llena de ideas. Quiero seguir con las pinturas del mundo interior (tengo varios conceptos apuntados), pero me gustaría mejorarlas. Hacerlas un poco más intensas, más expresivas. Las flores que me salen todo el tiempo, tengo dudas, pero voy a seguir con ellas a ver si me terminan llevando a algún lugar interesante. Si salen es por algo. Los animales (lo salvaje) también me empiezan a llamar la atención. Más bien la naturaleza en general.

Quiero seguir trabajando el retrato, y a poder ser probar a hacer algo más suelto, donde el dibujo tenga más protagonismo. En ambas series quiero meter áreas de color plano, intenso, contrastando con el dibujo.

Me doy cuenta de que desde que he empezado a mostrar mi trabajo, estoy muy preocupada por el resultado, y eso es un problema. Así que en paralelo a todo lo demás voy a comenzar una serie de “arte sin pensar”. Un ejercicio más suelto donde me sienta libre. Lo he hecho otras veces (cuando desarrollaba algún proyecto muy concreto y definido), y me ha solido funcionar. Ahora mismo no tengo mucho tiempo para los paisajes urbanos, pero ahí están, pendientes. (¿Será que estoy dejando de ser tan urbanita?)

Reflexiones:

En los últimos meses he visto muchas cosas interesantes (en la redes, sobre todo. Pero también cosas que pertenecen al mundo off-line). He descubierto a Paula Bonet y ha sido toda una revelación, sobre todo por cómo mezcla distintas disciplinas. También hay cosas que me interesan menos. Empiezo a vislumbrar la dirección a seguir, por lo menos a nivel plástico. Me queda mucho trabajo por delante pero aparece ante mí un camino fascinante. Un sinfín de posibilidades por explorar. ¿Conseguiré atrapar eso que tengo dentro y que necesito sacar? ¿Podré darle una forma interesante al batiburrillo de conceptos y formas y sensaciones que se atropellan dentro de mí? A ratos consigo olvidarme del resultado y solo de pensar en el proceso se me hacen los ojos chibirita.

No sé qué ha pasado pero empiezo a volver a creer en el mundo del arte. Bueno, del arte y de todo. Cierto que los conflictos socio-económico-políticos acechan a la vuelta de cada esquina, pero creo que cada vez hay más alternativas, nuevas mentalidades. He tenido la suerte de pasar unos días con mis sobrinos y he constatado que las nuevas generaciones traen integradas de serie un montón de cuestiones que a mi generación no está costando toda una vida aprender. La pandemia ha traído muchos cambios (en las relaciones económicas, personales, culturales y sociales) y hay nuevas reglas del juego. Nuevas posibilidades, aunque el mundo esté patas arriba. Eso sí, como en todos los cambios de época, no creo que vaya a ser nada fácil. Intuyo mucho conflicto y mucha pelea por el camino, pero siento esperanza.

Si quieres, puedes compartir cómo va tu proceso artístico o pandémico, te leo en los comentarios.

Si no, tal vez te apetezca mirar otras de mis pinturas o seguirme en instagram  para saber más de mi  trabajo y mi proceso artístico.

Pintura dolor de cabeza
"Dolor de cabeza"
Pintura alegría
"Alegría"
Pintura herida
"Herida profunda"

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