Herida profunda
"Herida profunda". Detalle

Crear para mí misma o crear para otra

Esta pintura a la acuarela la hice en una época en la que estaba sintiendo un dolor muy profundo. En realidad un suceso en mi vida personal me había conectado con una herida anterior, mucho más antigua, y había salido a flote de forma absolutamente insoportable. Toda posible alegría se había teñido de negrura y un rojo intenso de dolor inundaba mi ser. Conseguí traducir ese agujero interior en esta imagen, y sentí que había conseguido darle forma a un sentimiento tan abstracto como inasible.

¿Conseguirá esta herida del alma que muestro representar las heridas del alma que todas llevamos dentro? ¿Siquiera alguien entenderá que lo que aparece en la imagen es una herida y le recuerde a alguna de las heridas que ha sentido alguna vez? Sobre todo a alguna de las más grandes… porque esta es una de las peores.

Toda la vida he deseado poder llegar a la gente con mi arte. Aportar algo. Tocar alguna fibra sensible y calmar algo, igual que me calma a mí la práctica creadora.

Pero, ¿cómo hacer eso?

¿Hago lo que me sale de dentro y espero a que la obra provoque algún tipo de reacción en quien lo va a recibir? En ese caso, a veces habrá conexión y otra veces no, simplemente. ¿O acaso he de estar pensando en quien va a observar, mientras desarrollo mi propia obra?

¿Creo para mí misma o pensando en la receptora?

Estos días ando encallada en esta disyuntiva, y no consigo encontrar la solución. Siempre he querido pensar que cuando se crea desde el corazón, desde la verdad de una misma, es entonces cuando se puede llegar a alguien. También hay toda una teoría del color, de la forma, de la estructura… y están los temas. Pero en realidad nadie sabe cuál es la combinación adecuada de todos estos elementos para conseguir el tan ansiado flechazo.

Y es entonces cuando yo me pregunto: ¿Podré llegar a la espectadora si ni siquiera conozco el sistema para llegar hasta ella? ¿Mejor me entrego a lo que me sale del cuerpo y que pase lo que pase?

Tal vez la clave esté en el término medio. Crear. Observar la respuesta. Girar un poco el rumbo. No para cambiar lo que una está haciendo. Sino para facilitar la comunicación entre lo que una necesita expresar y lo que llega hasta el otro lado. No sé por qué me da que esta es una práctica inexistente. Pero con la llegada de las redes sociales algo está cambiando. Tal vez estemos en el momento de la historia más fructífero para conseguir tener un rango amplio de retroalimentación a la hora de calibrar lo que queremos contar y cómo esto llega hasta quien observa.

Siempre he sentido curiosidad por la reacción de la gente ante mis obras. Me pregunto si a principios de siglo, durante las vanguardias, algún artista se dedicó a fisgar las reacciones de los visitantes en las galerías de arte, o si tenían en cuenta las opiniones de los compradores.

Y me imagino que ahora mismo alguien está por ahí pensando… ¡Sacrilegio! ¿Pensar en el público y sucumbir a las exigencias del sistema mercantilista del arte?????!!!! Pero… ¿y si el arte que hacemos no le llega a nadie? ¿Y si sentimos que tenemos un mensaje que hacer llegar y este no llega a ninguna parte, a ningún alma?

Una de las cosas que he observado durante el confinamiento has ido la proliferación de pequeños actos creadores, y la expectación que había al respecto. Las redes sociales bullendo con propuestas artísticas de todo tipo. Personas que tal vez nunca hayan ido a un museo andaban compartiendo contenidos culturales a diestro y siniestro. Y ahí me di cuenta. El mundo necesita el arte, para comprender la vida, para ver representado lo que a una le acontece y entenderlo mejor, tener más información, poder ver más aristas. Y si los y las artistas nos empeñamos en no tener en cuenta al quien va a recibir el mensaje, entonces la humanidad se quedará huérfana de símbolos. Y si el arte ya no es generador de símbolos, si el arte ya no cumple esa función de representar el mundo, otras disciplinas lo harán. Los Mass Media, Internet, etc. ¿Pero, y el placer estético? ¿Y qué pasa con la poesía?

Y si tomamos en cuenta a quién recibe la obra de arte… ¿Estaremos los y las artistas supeditados a la tiranía de quien mira, o peor todavía, de quien compra? Pues se me ocurre pensar que como en esta vida nada es blanco o negro, tal vez la artista deba elegir qué opiniones tener en cuenta. Cuáles se alinean con su mensaje, con su forma de expresarse, con su propuesta intelectual y plástica, y entonces sí, entonces quizás se pueda tener en cuenta alguna aportación y entonces sí, quizás pueda darse la comunicación.

En alguna parte de mi ser pienso que si no hay nadie que vaya a mirar la obra, si no hay quien reciba el mensaje entonces el acto creador se queda sin completar. Por eso me parece importante tenerlo en cuenta. Alguien me ha dicho hace poco que considera que el artista profesional, cuando muestra su trabajo, está haciendo un tremendo acto de generosidad. Tal vez esta pueda ser la clave. Una está pensando en el público pero sin supeditarse a él. Pero teniéndolo en cuenta. Sabiendo que se está cumpliendo con la función simbólica y estética de alimentar el espíritu humano. Y si creamos desde ese lugar, sincero y honesto, entonces creo que sí que puede haber comunicación. Y el acto creador puede llegar a su máximo esplendor.

No se trata de rendirse al público, sino de entregarle nuestro trabajo, con honestidad y generosidad, sabiendo que en toda comunicación siempre hay alguien al otro lado.

¿Y tú? ¿Qué opinas? Tanto si eres artista como si eres espectador o espectadora, me gustaría saber tu opinión.

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Pintura dolor de cabeza
"Dolor de cabeza"
Pintura alegría
"Alegría"
Pintura herida
"Herida profunda"

2 comentarios en «Crear para mí misma o crear para otra»

  1. Mmmm, creo que haría falta algún tipo de superpoder para no tener en cuenta la mirada desde fuera, no sólo la de un público, si no la tuya propia…
    Sacas algo de dentro, como esta herida, q es informe, intangible, y tu misma la miras por primera vez, con todos tus “yos”, tus críticas, tus vanidades, tu vulnerabilidad… Y más allá del deseo de compartir, una vez que sale, está ahí fuera, puede ser vista… Como podrías desprenderte de esa realidad y crear sólo para ti?
    Y más allá de super poderes, porque no crear para ser vista? Para expresar, para ser comprendida, para compartir, para tocar esa fibra…

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    • “Mmmm, creo que haría falta algún tipo de superpoder para no tener en cuenta la mirada desde fuera”–> Me ha encantado la expresión, sí, creo que ahí está la clave. Somos seres sociales y todo el rato tenemos que estar manejando la relación “yo-el otro” y el acto creador no es sino un ámbito más. Como en la vida en general, creo que lo difícil es encontrar un buen equilibrio.

      Lo de que yo también soy expectadora de mi obra pues la verdad no me había parado a pensarlo mucho, ¡gracias por la aportación!

      “Y más allá de super poderes, porque no crear para ser vista? Para expresar, para ser comprendida, para compartir, para tocar esa fibra…”–> Ese es mi propósito, solo que todavía no sé muy bvien cómo hacerlo. En cuanto lo sepa, ¡os lo cuento! 🙂

      ¡Muchas gracias por tu aportación!

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